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Boletín marista - Número 119

 

La llegada de los hermanos maristas a Australia
15/01/2004

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Noel Denis entró en los Hermanos Maristas en 1949, y dio clases en varias escuelas de Sydney antes de dejar el Instituto y entrar en le Servicio Público Australiano. Ahora está jubilado. Escribió: “Una corta biografía de Marcelino Champagnat”, que fue publicada por los hermanos maristas de Sydney en 1994. Sus investigaciones de los primeros días de los hermanos maristas en Australia, fueron publicadas como : “Los hermanos maristas franceses en la Australia colonial”, en el periódico Australasia Catholic Record.

¿Cuándo vinieron los hermanos maristas a Australia?
Los primeros hermanos vinieron como misioneros. El hermano Michel Colombon, quien llegó en diciembre de 1837, fue el primer hermano marista que puso pie en suelo australiano. Entre 1836 y 1858, treinta hermanos vinieron a Australia, Nueva Zelanda, Nueva Caledonia y las Islas de Oceanía, para trabajar como misioneros. En 1872 los hermanos abrieron su primera escuela en Sydney.

Marcelino Champagnat fundó su Instituto para educar a los niños. ¿Qué circunstancias motivaron a los hermanos a ir como misioneros, ya que su primera escuela la abrieron en 1872?
Cuando Roma aprobó a los Padres Maristas (Sociedad de María) en 1836, ellos aceptaron el reto del trabajo misionero en Oceanía. Marcelino Champagnat se sintió muy feliz al enterarse, y pidió ser incluido en el grupo que partía para Oceanía. Su Superior general, el P. Colin, se dio cuenta de que la edad y la salud estaban en contra de Champagnat, y conversó con él indicándole que haría mayor bien preparando a otros hermanos para que fueran a las misiones. Los hermanos legos de la Sociedad de María, que asistían a los sacerdotes, eran una parte esencial del trabajo misionero de los Padres. Champagnat estaba a favor de formar la Sociedad de María, pero siempre alegaba en favor de una rama de hermanos dedicados a la enseñanza. Esta idea no gustaba a otros, pero sugirieron que él se ocupara de ellos, y que presentara el proyecto Fue así como se fundó el Instituto de los Hermanos Maristas. Los primeros hermanos que trabajaron en el Pacífico no eran miembros de la Sociedad de María, pero sí voluntarios de los hermanos de la enseñanza del P. Champagnat. Nueve hermanos fueron en tiempo de Champagnat. Treinta hermanos partieron para asistir a los padres entre 1836 y 1858. A pesar de todo, los hermanos que fueron a Australia antes de 1872, se consideraron como hermanos de la Sociedad de María. Así consta en las inscripciones de las tumbas de los enterrados en Sydney.

¿Quiénes componían el primer grupo?
En 1836 tres hermanos maristas fueren elegidos por Champagnat para que acompañaran a los sacerdotes misioneros.
El hermano Marie-Nizier Delorme estuvo en la Isla de Futuna con san Pedro Chanel, cuando el santo fue asesinado y él se escapó por milagro. Había recibido el hábito de manos de Champagnat. Fue a la Isla Walis y después a Hunters Hill, en Sydney, donde los padres maristas habían establecido su base de abastecimiento. Estaba allí para dar la bienvenida al grupo de hermanos maristas, cuando abrieron, en 1872, su primera escuela en Australia, en St. Patrick’s Church Hill de Sydney. A pesar de tener mala salud, cocinaba para los hermanos y limpiaba sus habitaciones. Su salud se deterioró, y regresó a Francia, vía Londres, en 1856. Tenía 56 años.
El éxito coronó el trabajo del hermano Joseph-Xavier y del padre Bataillon en la Isla Walis. La mala salud obligó al hermano Joseph a retirarse a Hunters Hill en 1851. Continuó ayudando a los misioneros hasta su muerte, en 1873. Tenía 66 años.
A pesar del dolor de artritis, se le recordó por su tierno cuidado de los enfermos, según una carta escrita por el padre Joly al Superior general en Francia. La carta da también una visión del trabajo de los hermanos. “Cuidaba de la sacristía y de la iglesia, de la ropa de la casa, preparaba habitaciones para los misioneros que iban de paso. Estaba encargado del sótano, preparar y embotellar el vino de misa para enviarlo a las misiones... mantenía el almacén de todas las cosas que eran enviadas de Francia para ser repartidas según las oportunidades y las necesidades, a las diferentes misiones...”
Después de que los misioneros desembarcaron en la Isla Walis, el hermano Michel Colombon y el obispo Pompailler se embarcaron para Sydney, antes de ir a Nueva Zelanda. El hermano Michel se desanimó con el enorme trabajo de la misión, diciendo que había esperado mucho tiempo para poder trabajar en su vocación de profesor. El hermano Michel abandonó la Congregación, pero continuó trabajando en la misión como un voluntario laico. Murió en Nueva Zelanda en 1880. Tenía 68 años.

No debió ser fácil para esos hermanos...
Su tarea no fue fácil. A menudo se enfrentaron al hambre. La mayoría de los hermanos contrajeron la malaria y otras enfermedades. Fueron hombres heroicos. Vinieron a culturas muy diferentes de la europea, para trabajar en situaciones peligrosas. El hermano Hyacinthe Chatlet fue asesinado en las Islas Solomón, en 1847 y, en 1864, el hermano Euloge Chabanay fue asesinado en una pelea entre tribus Maoris, en Nueva Zelanda. Tenía 52 años y había recibido el hábito de la manos de Champagnat en 1840. El hermano Deodat murió en un naufragio en la costa de Nueva Zelanda.

¿Conocemos la historia de algunos otros misioneros?
El hermano Florentin Françon nació en el distrito de La Valla en 1815, justo un año antes de que Champagnat llegase a La Valla como coadjutor. Recibió el hábito de manos de Champagnat en 1835; fue a Nueva Zelanda en 1838 y trabajó como misionero durante 38 años, antes de ir a Sydney en 1876. Murió en 1903, a la edad de 88 años, y fue enterrado en Hunters Hill.
En 1856 los Padres Maristas pidieron permiso a Francia para construir, y la petición decía: “Hay piedra de arenisca en la propiedad, que puede ser extraída, y el hermano Rolland, un albañil consumado y trabajador en hierro, sería capaz de asegurar la economía”. El hermano Gennade Rolland entró en los hermanos como novicio en 1840. A los 28 años, en 1845, fue a las Islas Salomón y vio el asesinato de su obispo Epalle. Después formó parte de un grupo, en el cual dos sacerdotes y el hermano Hyacinthe fueron asesinados. Fue a Hunters Hill y trabajó como cocinero, herrero, carpintero y jardinero durante 36 años, hasta su muerte en 1898.
El último de los 38 hermanos que se embarcaron parra trabajar en las misiones tenía 32 años cuando dejó Francia, en 1857. Era el hermano Augule Chiroussel. Pasó 50 años en Hunters Hill.Era muy buen artesano y muy hábil en los trabajos manuales Murió a la edad de 81 años.
Las historias de estos hermanos maristas misioneros, enaltecen la entrega al deber que caracterizaría a los hermanos de la enseñanza que vinieron a Australia en 1872.

Si los hermanos maristas vinieron a Australia como misioneros, ¿cuál fue la razón por la que los hermanos fueron enviados en 1872 a abrir su primera escuela en Australia?
Un sistema separado de educación católica nunca se hubiese desarrollado en Australia si no hubiese sido por la aprobación de los Actos de las Escuelas Públicas de 1866 y 1880. Las finanzas se incrementaron para las nuevas escuelas públicas; los Presbiterianos y los Metodistas cerraron sus escuelas, y la Iglesia Anglicana redujo sus actividades. La Iglesia Católica hizo todos los posibles para mantener sus escuelas, porque creía que un sistema educativo separado, era crucial para la supervivencia de la Iglesia. Las religiosas y los hermanos eran necesarios para fundar escuelas fuera del sistema estatal. Se hicieron muchas peticiones a los hermanos maristas de todo el mundo, pidiendo hermanos de la enseñanza. Algunos obispos y sacerdotes de Australia y los padres maristas, enviaron cartas de gran apoyo y ayuda. El hermano Ludovic Laboureyras fue el hombre elegido para liderar el grupo con el fin de abrir la escuela en Saint Patrick’s, parroquia de Hunter Hill, en Sydney; una parroquia regentada por los padres maristas. En 1879 la Iglesia Católica de Australia tenía un grupo de escuelas separado y alternativo.

¿Fue la tarea del hermano Ludovic más fácil que la de los primeros misioneros?
No lo tuvo fácil. Las dificultades que experimentó fueron diferentes. Siendo francés, no sabía hablar el inglés muy bien, y se enfrentó a una tarea difícil. En aquel momento había en Sydney un clima de incertidumbre. Había división entre el clero, los laicos y algunos elementos nacionales. El hermano Ludovic tenía que tratar con los inmigrantes irlandeses pobres, que preferían sus propios hermanos de la Enseñanza de Irlanda. Pero superó todos los obstáculos. El día de apertura, en 1872, vio a 139 niños inscritos el primer día. Fue caótico el comienzo. La falta de disciplina permaneció durante algunos semanas. Pero al final los hermanos pusieron orden.
El hermano Ludovic fue sujeto de críticas injustas con respecto a su administración. Hubo sugerencias de que algunos fondos de la escuela fueron enviados a Francia. Pero una documentación meticulosa de su administración, disipó todos los cargos. Hubo rumores acerca de su tiranía sobre su comunidad y sobre su lujo personal. Y llegaron a tal punto que tuvieron una visita canónica del arzobispo Vaughan. El arzobispo usó la habitación del hermano Ludovic y constató,con sorpresa, su pobreza monástica. Los objetos de lujo no aparecieron, y hermano Ludovic insistió en que se hiciera una inspección del ático y del sótano, para que no pudiera decirse que había objetos escondidos.
Sí tuvo problemas con el personal, porque los recursos eran pocos. El hermano Augustin McDonald, un escocés, se enfermó nada más abrir la escuela, pero continuó enseñando y preparó a los alumnos para su primer examen público. El hermano Jarlath se involucró con personas de fuera de la escuela, de tal manera que le era imposible practicar la vida religiosa, y regresó a Francia en 1874. El hermano Peter Tension, un irlandés de nacimiento, abandonó el Instituto en 1874, y se quedó en Victoria, donde fue propietario de una tienda y un hotel, y fue más tarde alcalde de la ciudad. Murió en 1904.

¿Cuánto tiempo permaneció el hermano Ludovic en Australia?
Permaneció 12 años, antes de trasladarse a Nueva Zelanda en 1884. Después regresó a Escocia para desempeñar la función de maestro de novicios. Se retiró en Francia, y murió en 1927, a la edad de 79 años.

El éxito del hermano Ludovic estableció la base para una expansión exitosa durante los siguientes años, y contribuyó al desarrollo de la educación en Australia. ¿Hubo alguna contribución significativa que hizo el hermano Ludovic?
La decisión del hermano Ludovic, en 1872, de comenzar un noviciado para preparar a los australianos a ser hermanos maristas, fue, probablemente, la contribución más significativa que él hizo. El éxito de la educación católica en Australia, en aquel tiempo, dependía de la posibilidad de establecer escuelas dirigidas por religiosas y hermanos. El hermano Ludovic estaba convencido de que no sería bueno depender del extranjero para su profesorado. Su noviciado fue el comienzo de una corriente de jóvenes a la Congregación de Champagnat. Los padres maristas ya llevaban en Australia 28 años, cuando el hermano Ludovic comenzó su noviciado. La primera vocación australiana al sacerdocio marista fue Matthew O’sullivan, que estaba en el primer grupo de vocaciones a los hermanos maristas. Llegó a ser el hermano Bartholomew, antes de ingresar a los padres maristas, en 1893.

¿Cuál fue el resultado de la decisión de abrir un noviciado?
Desde 1872 los hermanos maristas han trabajado en más de 100 escuelas en Australia, educando a cientos de miles de jóvenes australianos. Más de 3000 jóvenes australianos que fueron educados por los hermanos maristas, llegaron a conocerlos, apreciarlos y decidieron dedicar sus vidas como hermanos maristas como algo que valía la pena.

¿Cómo resumirías la contribución de los hermanos franceses en Australia?
La Provincia de Australia fue fundada por un hermano francés. Todos los novicios, desde 1872 hasta 1898, fueron formados por un maestro de novicios francés. Por lo menos diez hermanos franceses sirvieron como directores de colegios en Australia. Saint Joseph’s College en Sydney se considera como una de las más eminentes escuelas de Australia. El colegio fue dirigido por un hermano francés durante sus diez primeros años.
Australia tiene una deuda de gratitud a todos esos hermanos franceses que dejaron su país para trabajar en el nuestro. Era inevitable que el control del Instituto en Australia pasara de los hermanos franceses a los australianos. Sus esfuerzos pusieron las bases para que los australianos continuaran el buen trabajo de esos buenos hijos de Marcelino Champagnat.

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