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Boletín marista - Número 120

 

Situación en Costa de Marfil
22/01/2004

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Costa de Marfil vive un conflicto civil desde septiembre de 2002. En ese momento, por razones de seguridad, salieron del país los hermanos que trabajaban en los dos colegios de Korhogó y Bouaké. En este último estaba también la residencia del hermano José Antonio Ruiz, Superior del Distrito, que del 29 de octubre al 13 de noviembre realizó un viaje a Costa de Marfil. Aquí se recoge para nuestros lectores la entrevista publicada en el n.º 2 de “Noticias del Distrito” del Distrito Marista de África del Oeste en diciembre de 2003. Hoy, Costa de Marfil sigue siendo un tema candente, casi a punto de solucionarse, pero con muchas dudas. Ahora ya han ido otros dos hermanos marfileños para recomenzar el trabajo en Bouaké. El colegio de Korhogó acaba de reabrirse y el de Bouaké quizá pronto.


¿Qué ha motivado tu viaje?
Aunque ya ha habido hermanos que han visitado el país durante estos meses de conflicto, he querido hacer esta visita para constatar personalmente la situación, visitar nuestras obras y ver la posibilidad de retorno de nuestros hermanos. En el viaje de ida me acompañó el H. José Descarga, que se ha quedado en Korhogo.

Tu primera etapa fue la capital, Abidján
Sí, en efecto; había quedado allí con los hermanos Alipio y Damián, recién llegados de España. En Abidján aproveché para hacer algunas gestiones en los Bancos, ya que las sucursales de Bouaké y Korhogo están cerradas; no hay problema con el dinero que teníamos depositado. Estuvimos alojados con los Marianistas y establecimos contactos con diferentes congregaciones religiosas.

¿Qué ambiente se respira en Abidján?
Abidján está en plena zona gubernamental. La vida es bastante normal: funcionan los bancos, los colegios, las fábricas,… Algunas empresas, sin embargo, han cerrado. Creo que el mayor problema de esta zona bajo control del gobierno es el flujo de personas que han llegado del Norte del país, huyendo de la zona controlada por los “rebeldes”. No es fácil acoger y atender a tanta gente. Como ejemplo, las religiosas que viven en nuestra antigua comunidad de Dimbokró, me decían que esta ciudad se ha triplicado desde que empezó el conflicto.

¿Adónde os dirigisteis después de Abidján?
Los 4 hermanos salimos rumbo a Bouaké con dos vehículos. Hicimos una parada en Dimbokró donde, como comentaba antes, saludamos a las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, que ahora viven en nuestra casa. Proseguimos hasta Thiébissou, la última ciudad antes de entrar en la zona rebelde. Allí tuvimos que dejar uno de los coches pues no tenía permiso de circulación en la zona rebelde, y proseguimos el viaje hasta Bouaké con el coche de Korhogo.

Háblanos de la situación en Bouaké
Bouaké es la capital de la zona rebelde. Al llegar fuimos directamente a nuestra residencia, junto a nuestro colegio. Nos dio la bienvenida el P. Maurice, sacerdote diocesano a quien debemos que el colegio no haya sufrido desperfectos. Tan sólo ha habido algunos robos de poca importancia. Dormimos en nuestra casa y al día siguiente, domingo, fuimos a misa a la parroquia donde recibimos una cálida acogida por parte del párroco y de la comunidad cristiana, alegres de volver a vernos. Las aulas de nuestro colegio están siendo utilizadas por UNICEF como uno de los 6 centros de acogida de niños de la calle. Actualmente hay allí un centenar de niños a quienes se les ofrece alfabetización, juegos, actividades y alimentación. De hecho, nuestro garaje es el almacén de distribución de comida para los otros centros similares de Bouaké. Nuestra residencia está intacta, y pude recuperar archivos y documentos importantes del Distrito, y llevarlos a Ghana. En Bouaké pude hablar también con los Redentoristas y otras comunidades religiosas para evaluar la situación.

¿Y qué ambiente notaste en la ciudad?
La verdad es que esta parte del país bajo control rebelde, da pena. Bouaké, la segunda ciudad del país, es una ciudad muerta. El párroco me decía que el 90% de los feligreses han huido a la otra zona. Hay bastantes viviendas que están cerradas, abandonadas y que han sido desvalijadas. Los rebeldes ocupan ahora algunas casas de la zona residencial. No hay bancos ni colegios abiertos. Se nota mucha suciedad por las calles. Sigue habiendo agua, electricidad y líneas telefónicas. Hay muy pocos vehículos por las calles: durante un año no ha habido taxis; ahora empiezan a aparecer tímidamente. Alipio, Descarga y Damián marcharon a Korhogo y yo me quedé 3 o 4 días en Bouaké, haciendo algunas gestiones, sobre todo intentando conseguir un salvoconducto de los jefes rebeldes que me permitiera circular con el coche por la zona controlada por ellos. Recorrí Bouaké a pie sin tener sensación de miedo, peligro o inseguridad. He constatado que hay un gran respeto por los misioneros y por la Iglesia católica en general. Los rebeldes se han dado cuenta de que, en estos momentos difíciles, la Iglesia ha sabido aportar su presencia cercana y su ayuda a la población más desfavorecida y más afectada por el conflicto.

¿Y en Korhogó?
Una vez conseguido el salvoconducto salí hacia Korhogó, en el norte del país. Pocos vehículos en la carretera y muchos controles. Sin embargo, cada vez que veían que se trataba de un coche de la misión católica, me dejaron pasar sin problemas. En Korhogó la casa y el colegio están en perfecto estado, y los empleados, en sus puestos. Diferentes congregaciones religiosas que habían marchado, han vuelto o planean volver. Al enterarse que estábamos en Korhogó varios vinieron a vernos; todos piensan que ha llegado el momento de volver a hacernos presentes en la ciudad. Se nota en la ciudad un ambiente de cansancio; la gente está harta de una situación como ésta que se prolonga demasiado. Hay una gran penuria económica, no hay libertad de expresión, no hay policía ni tribunales de justicia. Los jefes rebeldes se enriquecen y la población sufre… Los que han podido, han huido también hacia el Sur. Allí han quedado sobre todo la población musulmana y los de la tribu Senoufó.

¿Hay planes para el retorno de los hermanos a Korhogo?
Bueno, en Korhogo se han quedado ya los hermanos Descarga y Alipio. Ha sido una decisión tomada por ellos en acuerdo conmigo. Quieren ver las posibilidades de reabrir el colegio y de reanudar actividades con los niños y jóvenes de la ciudad. De todas maneras, en Korhogo hay tres colegios católicos dirigidos por sendas congregaciones (Salesianos, Maristas e Hijas de la Cruz). Los tres estamos muy coordinados y la decisión de reabrir los colegios se tomará conjuntamente. Los tres lo desean, y esperemos que los “rebeldes” nos autoricen a hacerlo. Hay sin embargo dos problemas serios que habrá que afrontar: uno es el éxodo de profesores y alumnos hacia el sur del país, por razones de seguridad y para no perder el curso escolar. El otro problema es económico: hasta ahora el gobierno subvencionaba a los alumnos; no sabemos si estas subvenciones van a continuar; actualmente la gente no tiene dinero.

¿Y en cuanto a Bouaké?
El retorno de los hermanos a Bouaké parece ser más sencillo: allí no tenemos más que una escuela primaria y no ha habido tanto éxodo de alumnos como en Korhogo. No sé cómo pueden reaccionar los rebeldes, pero he observado que quieren que todo parezca normal en la ciudad, y reabrir el colegio entraría en esa normalidad. Dos hermanos podrían llegar a Bouaké en diciembre. En un primer momento podrían colaborar con UNICEF y con los movimientos juveniles de la parroquia

Una última pregunta: ¿cómo ves el futuro del país?
Durante estas dos semanas he escuchado a mucha gente. Hay, en general, poco optimismo. Hay miedo de que el país se estabilice en una situación así, de conflicto larvado. Se habla bastante de secesión, de dividir el país en dos (Norte-Sur), pero esto sería catastrófico. Espero que nada de esto ocurra. Es cierto que ahora no veo peligro inminente de guerra; me gustaría ser más optimista, pero la situación aún no está suficientemente clara.


INFORMACIÓN ESPECIAL: AÑO DEL HERMANO FRANCISCO
Hoy, 22 de enero, celebramos el 123 aniversario de la muerte del hermano Francisco, primer Superior general, en el Hermitage (Francia).

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