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Boletín marista - Número 252

 

Líder marista, líder servidor
23/06/2006

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Del 26 al 29 de mayo, se congregó un grupo de estudiantes en Esopus para tomar parte en la Conferencia de Liderazgo Juvenil Marista 2006. Los asistentes iba a analizar la vida de Jesús y de Marcelino Champagnat a través del prisma del liderazgo de servicio. Al reflexionar sobre este tema también iban a profundizar en sus propias capacidades de liderazgo. Todo ello a través de debates y actividades diversas.
Un aspecto significativo de las ponencias fue ver la diferencia entre el liderazgo como tal y el liderazgo cristiano. La seña de identidad del liderazgo cristiano es el servicio. Las vidas de Jesús y Marcelino aportan muchos ejemplos de cómo se puede ser líder y servidor al mismo tiempo. Luego tenemos que llevar eso a nuestra propia aplicación práctica.


Lo que allí se oyó


¿Qué aprendí de Marcelino para convertirme en un buen líder marista? (estudiantes)
• Vi que Marcelino era una persona generosa que no dudaba en arremangarse y trabajar con ganas.
• Cuando oí la historia de la construcción de la casa del Hermitage para 150 hermanos, me di cuenta de que ser un buen líder marista es tener la visión de algo que parece imposible y convertirlo en realidad a pesar de todos los pesares.
• Que para ser un buen líder primero hay que servir.
• Liderazgo no es sólo guiar a los otros, también hay que servirlos.
• He aprendido que él fue un líder servidor. No pensaba sólo para sí, sino que trataba de recoger los sentimientos de los otros. No se limitaba a dar órdenes y esperar sentado, sino que trabajaba con ellos.
• Vi que Marcelino era entregado y sabía correr riesgos. Supo elegir y decidir.
• No es fácil ser un buen líder. Hay momento duros y retos en el camino, pero con fe todo puede hacerse. Para ser un buen líder hay que comenzar dando ejemplo. Hay que acoger los dones y talentos naturales para comunicárselos a los demás. ¡Marista!, con eso está todo dicho.
• Marcelino no sólo condujo a su congregación, también la sirvió.
• Tengo que abrir mi corazón a otras gentes y otros sueños para continuar la misión de él.
• Champagnat no se desalentaba en los momentos de duda, ni cuando la gente le tomaba por loco. Para se un buen líder marista hay que estar decidido a hacer el bien confiando en el plan de Dios.
• Marcelino me enseña que no todo se puede conseguir a la primera. Hace falta tiempo y paciencia para lograr las cosas. A él le supuso fuerza y coraje poner en marcha su comunidad, y el sueño todavía continúa.
• Es sabio guiar a los demás mediante el ejemplo y ayudarlos sin esperar recibir nada a cambio. Tengo que esforzarme por ser un líder servidor para bien de muchos. Así seré un buen líder marista.
• Marcelino era generoso, humilde. Y en los momentos difíciles mantuvo su determinación y su fe en Dios, María y Jesús. Ese ejemplo me ayudará a ser el líder marista que debo ser.
• Marcelino guiaba con su ejemplo. Cuando los que estaban a su alrededor no se atrevían con la dura roca que tenían delante, él mismo agarró el pico y arremetió contra aquel obstáculo. Eso me ayudará a ser un buen líder marista. ¡Joven marista hoy, marista siempre!
• Él nunca se echó atrás. Eso me ayuda cuando siento que las cosas no tienen objetivo, porque él siempre siguió adelante. Él me enseña a seguir y a ser líder con Cristo en el corazón.
• Marcelino Champagnat fue un líder servidor. Su ejemplo me servirá para ser un buen líder marista. Trataré de seguir sus pasos. Cuando pase por momentos difíciles me acordaré de que él también tuvo problemas. Si él se hubiera desalentado entonces yo no habría podido tener la ocasión de disfrutar de la maravillosa experiencia de este fin de semana.
• Marcelino tenía grandes cualidades de líder. Yo debo ser como él no sólo un buen líder sino una buena persona. Y debo aprender a servir, como Jesús y Marcelino.
• Me encantó la historia de los hermanos jóvenes y los albañiles desistiendo de partir la roca que estorbaba. Marcelino ni enloqueció ni se lamentó, sencillamente se puso a trabajar. Eso me enseña a ser paciente y a conducir mediante el ejemplo. Marcelino me muestra que la mejor cualidad de un líder es no desalentarse.
• Decisión, dedicación, fe, confianza, disponibilidad para trabajar, capacidad de liderar y servir al mismo tiempo, humildad, paciencia, fuerza, sacrificio, amor, comprensión de las necesidades emocionales de los demás.
• Uno de los primeros pasos que hay que dar para llegar a líder es ser humilde.
• Marcelino era un hombre que supo sacrificarse por los demás. Esto me enseña que para ser un líder cristiano marista debo estar dispuesto a sacrificarme por el prójimo.

¿Qué cualidades del liderazgo de Jesús me ayudarán a ser un buen líder cristiano (estudiantes)
• Su humildad, su capacidad de liderar y servir al la vez.
• Algunas cualidades son las mismas que en Marcelino. Él se sacrificó por su gente. Eso es un ejemplo para que los jóvenes le sigan. Tenía un corazón abierto a todos.
• Jesús siempre pensaba en los demás antes que en él. Hasta dar su vida por nosotros. Eso me puede ayudar a ser un buen líder, a abrir mi corazón a las diferencias de los otros, a estar dispuesto a sacrificarme.
• Jesús sirvió y la gente se sintió atraída hacia su carisma. Espero que con amor de mi parte pueda yo también ser un refugio para los demás.
• He aprendido que Jesús fue un servidor y estaba deseoso de atender a los demás.
• La humildad de Jesús me lleva a ser un buen líder servidor.
• El hecho de que Jesús perdonase siempre y aceptase a todos me hará recordar que hay bondad en las personas.
• Jesús era generoso, fiel, decidido y responsable. Yo seré un líder cristiano siguiendo sus huellas.
• Jesús fue un líder servidor. Creo que ésa es la mejor cualidad que yo puedo tener como líder cristiano. Cuando uno deja de ayudar a los demás con intención egoísta y empieza a servir para que los otros se sientan mejor, entonces está dando lo mejor de sí mismo.
• La fe indestructible de Jesús en el plan que Dios había preparado para él, y su aceptación constante, me servirá de ejemplo para ser un buen líder cristiano.
• Si tuviese que ponerme a anotar todas las cualidades de líder de Jesús, ¡no volvería a casa! Él fue un líder servidor.
• La disposición de Jesús para servir a los demás me ayudará a ser un líder servidor.
• Ser compasivo y afectuoso con los demás, no importa su clase social, nivel de inteligencia, actitud hacia mí u otros aspectos.
• Jesús fue un servidor y un líder.
• Si sigo el ejemplo de Jesús, seré un buen líder cristiano. Tengo que ser amable, atento, sacrificado y paciente.
• Para ser un buen líder cristiano debo dar ejemplo. Trataré de querer y atender a todos, sin exclusiones.

¿Por qué continúas con tu opción de ser marista? (grupo de jóvenes adultos maristas)
• Sigo teniendo espíritu marista porque aprendo algo nuevo sobre la vida, sobre los demás, la historia marista, qué significa servir y más cosas sobre mí mismo. Cada vez que vengo aquí, mi fe se fortalece y aprendo a ser mejor persona.
• Cuando vine a Esopus por primera vez, supe que esta lugar iba a ser especial. El compromiso marista de enseñar a amar y servir a Jesús por medio de María es ciertamente único. El ambiente de familia y las sonrisas de acogida me llaman a volver de nuevo. El tiempo que estuve en los grupos de la pastoral marista me proporcionó muchas habilidades y responsabilidades que ahora utilizo en mi trabajo del colegio. Lo menos que podía hacer era venir aquí a dar testimonio de vida a las juventudes maristas. No quiero que los alumnos terminen sus estudios sin conocer y comprender el camino marista de vida.
• Como alumno de Nuestra Señora de Lourdes, tuve el gran privilegio de estar a sólo 20 minutos de ésta que es mi segunda casa, Esopus. El introducirme en la familia marista fue una de las experiencias que más han cambiado mi vida. Debido a la ubicación, ser marista era cosa sencilla, porque ello me lo hacía recordar todos los días. Incluso hoy, ya exalumno, sin estar tan rodeado de recordatorios inmediatos, en cuanto me veo rodeado por gente de la familia marista siento renacer mi corazón. Es un sentimiento que me da orientación, confianza, fe. Es un sentimiento que ha crecido en la relación con las personas que he conocido. Sé que ese sentimiento no se me irá jamás.
• La comunidad marista se ha convertido en mi familia. A través de mi conexión con los maristas es como percibo la presencia de Dios en el mundo. La familia marista me da un excelente ejemplo de valores y creencias que me permite tener mi propia identidad dentro del mundo a la vez que voy creciendo como persona.
• La decisión permanente de ser marista viene guiada por la necesidad de sentirse parte importante de una comunidad que siempre está atenta a las necesidades de los demás, ya sean éstas de orden espiritual o material. Es ver el mundo con los ojos de Jesús.
• La opción de ser marista se ha convertido en un itinerario de vida para mí, dentro de mis objetivos de convertirme en un líder cristiano. Si no lo hiciera de esa forma, sentiría una especie de pérdida de identidad y sería como un insulto a lo que yo soy. Es tan significativo para mí que no me puedo imaginar otra manera de vivir.
• Elijo ser marista porque así se mantiene viva mi fe y crece mi relación con Dios. Lo marista es una zona dentro de mí que me hace sentirme fuerte y centrado en todo momento. Es mi familia, a la que amo y en la que confío.
• Sigo optando por lo marista porque suscribo el mensaje y el ejemplo de Marcelino Champagnat. Su trabajo, su dedicación, su capacidad de servicio a todos los niveles me muestran el tipo de vida que busco para mi familia, mis hermanos, y para mí personalmente.
• Hay un objetivo que va de la mano de la tradición marista. Me siento a gusto cuando formo parte de algo tan especial como la familia marista. Todos tenemos algo de soñadores, y yo siento que puedo hacer realidad mi sueño siendo parte de esta familia. Además la gente es fantástica.
• Sigo siendo marista porque ésta es mi familia. Los maristas me eligieron a mí, no fui yo el que los eligió a ellos.

¿Qué aspectos de la Conferencia de Liderazgo Juvenil Marista enriquecerán la naturaleza marista de vuestra escuela? (Equipo de adultos)
• Los “momentos de Marcelino” pondrán rostro humano al concepto de marista.
• De suyo propio, cuanto más me convierto en marista más doy a mis alumnos.
• El entusiasmo de los participantes de mi colegio, los vínculos con los otros centros maristas, y la revitalización de nuestro grupo de Juventud Marista y su expansión
• Creo que la idea de abrirse a los que están alrededor es lo que se llevarán de aquí mis alumnos. Muchos de ellos están asombrados de la rapidez con que se han hecho amigos de los demás. Me consta que quieren llevarse consigo esa apertura al volver. El sentimiento de convertirse en líderes del colegio les entusiasma, ahora que ya saben qué es lo que se espera de ellos.
• La Conferencia sobre Liderazgo de la Juventud Marista de este año y los líderes juveniles del año pasado caminarán juntos como familia marista para extender el carisma a través de su testimonio. Espero que con la comunicación efectiva del estilo de vida marista vayamos llevando al alumnado y a los profesores a formar parte de la familia marista.
• Los estudiantes agregarán el concepto de liderazgo de servicio a su función de líderes de la comunidad escolar.
• Creo que estos alumnos entienden ahora lo que significa de verdad ser marista, no sólo una congregación de concretos hermanos. Creo que ahora se sienten parte de algo importante y entienden mejor cuál es nuestra identidad. Estimo que ahora comprenden mejor lo que es el liderazgo de servicio y confío en que lo pondrán en práctica en el colegio.
• El sentimiento de ser familia marista. Jóvenes educando a otros jóvenes.
• La forma en que se definió el liderazgo como servicio aclaró la misión de nuestro grupo. Ahora podemos regresar y comunicárselo a los otros.
• Los aspectos de servicio, diálogo y respeto mutuo, ejemplo, recordatorio de qué somos como maristas, ambiente de afecto, trabajo e implicación.
• El fin de semana ha permitido a los muchachos del Mount ver hasta dónde llega la esencia marista. Eso les hace sentirse más cercanos ente ellos y más vinculados al mundo marista. Y les muestra que todos formamos parte de algo que va más allá de las fronteras, naciones, razas y colores.

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